Libro: Forjadores de la ciencia en Chile

de la Ciencia en chile

Este libro busca revelar los nombres de los grandes científicos que ha tenido Chile a lo largo de su historia.

Este libro describe investigaciones científicas realizadas en Chile durante los siglos pasados, con el objetivo de desmitificar la creencia de que en nuestro país no han existido grandes científicos. Claudio Gutiérrez, doctor en Ciencias de la Computación y Flavio Gutiérrez, historiador de la ciencia, son los autores de este trabajo que se propone destacar en forma amena y breve, el camino recorrido por la ciencia nacional.
Lee uno de sus capítulos.

Torre prepara una vuelta a clases más entretenida

Personalizar cuadernos: lo cool de la temporada

Personalizar cuadernos: lo cool de la temporada

Torre se la juega todos los años por conquistar el corazón de los niños con productos entretenidos que les permiten expresar su predilección por personajes de la televisión, dibujos animados y hasta deportes extremos.

Este 2012 Torre los invita a participar en el “Concurso Torre está en tu ADN”, ingresando a www.cuadernostorre.cl y registrando el código de cada cuaderno Torre comprado. A través de la cuenta de Facebook, Cuadernos Torre y el Twitter @cuadernostorre, se mantendrán informados a los fans y estarán participando por ganar uno de los tres Kia Morning que se sortearán entre los compradores.

Además habrá un videojuego y los diez mejores tiempos rankeados por “me gusta” en Facebook, podrán ganar una de las seis scooters disponibles.

Personalizar los cuadernos
Los productos Torre incluyen la posibilidad de personalizar los cuadernos, por ejemplo, los que tienen motivos de Mickey podrán usar los stickers que vienen en su interior para adornar rediseñar la portada. Quienes prefieran cuadernos XGames y Phineas y Ferb podrán hacer algo similar (cambiando la tapa).

Además, como novedades viene el lanzamiento de cuadernos Angry Birds en varios formatos.

Torre incorpora a su carpeta de productos:
- Gomas de borrar plásticas, con una formulación que permite borrar “de verdad” y sin producir miga.
- Blister. Lápices grafito con goma y sacapunta, como solución para comprar todo junto.
- Lápices de colores metálicos, que al pintar tienen un tinte muy brillante.
- Magic Stick. Una barra adhesiva de color morado para que los niños sepan donde se aplicó, color que al secar desaparece.

La Biblioteca de Santiago se programa para los niños

Ofrece espacio para la lectura y los juegos. Foto Andrés Moya.

Enero es el mes de los niños en la Biblioteca de Santiago, que asociada a su Sala Infantil, ofrece un completo panorama de actividades, que incluye cuentacuentos, teatro y talleres en temas tan variados como arte, origami, dinosaurios, computación y repostería, a lo que se suma la oferta permanente de libros para los regalones de la casa.

La Sala Infantil ofrece espacio para la lectura y los juegos. Las estanterías están a la altura de los niños y por toda la sala hay rincones para que los niños exploren, corran y jueguen en total libertad.

Los niños tienen acceso a computadores en que pueden jugar o navegar por Internet,de hecho la Biblioteca creó un sitio especial para niños, www.bibliotecasantiago.cl/infantil, en que se juega aprendiendo (aunque algunos se puedan quejar por el tono chillón del ratoncito que guía cada una de las actividades).

Actividades en enero:
Entre las 16:30 y 17:30.

Bibliopatio. Cuentos y actividades en el patio de la biblioteca.
Los martes 17, 24 y 31 de enero.

Dinosaurios en vacaciones. Cuentos y actividades para que conozcas más acerca de los dinosaurios.
Los Miércoles 18 y 25 de enero.

Vacacionarte. Cuentos y talleres donde para aprender técnicas artísticas.
Los Jueves 19 y 26 de enero.

Micrófono abierto. Los niños se adueñan del escenario para cantar, recitar o contar sus historias.
Viernes 27 de enero.

Cuentos con Kamishibai.
Una obra que muestra el mágico mundo de cuentacuentos a través de la historia de Enrique, un niño que descubre y experimenta el encantador sabor de las palabras al descubrir un librero abandonado que existe en su casa.
Viernes 20 de enero.

Origami con cuento.
Viernes 13 de enero.

12:00 hrs.
Cocinando cuentos. Cuentacuentos y taller de repostería.
Martes y Jueves de enero.

18:00 a 19:00 hrs.
Yoga de la risa. Yoga basado en la risa para toda la familia.
Viernes: 13, 20 y 27 de enero.

12:30 a 13:30 hrs.
Yoga con cuento. Cuento y taller de yoga para niños y niñas.
Sábado 14, 21 y 28 de enero.

12:30 y 15:30 hrs.
Cuentacuentos para toda la familia
Sábados y domingos de enero.

Donde: Matucana 151, Metro Quinta Normal
Cuando: Martes a Viernes 11:00 a 20:30 hrs.
Sábado y Domigo 11:00 a 17:00 hrs.
Informaciones: 800220600 / 3282000.

Feria del libro en Ñuñoa

13 Feria del Libro en Ñuñoa

Este miércoles 7 de diciembre, a las 19:30 horas abrirá sus puertas la tradicional Feria del Libro de Ñuñoa, organizada por la Municipalidad de Ñuñoa en conjunto con su Corporación Cultural, la Cámara Chilena del Libro y, en esta oportunidad, la Embajada de República Dominicana, que ofrecerán una inolvidable fiesta del libro y la cultura llena de sorpresas del 7 al 18 de diciembre, con más de 30 stands y cerca de cien sellos editoriales.

El evento cultural más importante de fin de año se desarrollará del 7 al 18 de diciembre, en la Plaza de Ñuñoa(detrás del Edificio Consistorial). En esta nueva versión, el libro se constituirá como siempre en el punto de encuentro para que el público de la comuna y de sus alrededores concurra cada día hasta las 22:00 horas al evento y disfrute de jornadas imperdibles junto a su familia.

La cita es una plataforma de encuentro para el lector y los autores, y una oportunidad única para descubrir lo mejor que se exhibió en la exitosa 31º Feria Internacional del Libro de Santiago, que recientemente obtuvo más de 270.000 visitantes, con récord de autores internacionales, de actividades culturales y presentaciones de libros.

La muestra se ha consolidado como un punto de encuentro de los vecinos de Ñuñoa, un aporte de la comuna para toda la Región Metropolitana y un mercado navideño literario a pocos días de celebrar las fiestas de fin de año.

La Feria del Libro cumple 13 años de vigencia y como novedad ha mejorado su localización. Este año se realizará en la remodelada Plaza Ñuñoa, lugar en el que se efectuarán entretenidas y variadas actividades culturales que incluyen presentaciones de libros, música, danza, teatro y talleres.

A pasos de la Plaza los visitantes podrán encontrar diversas ofertas gastronómicas y estacionamientos subterráneos.

Durante estos 11 días, Ñuñoa se transformará en el lugar de reunión de connotados escritores que visitaran el recinto para compartir con el público. Entre ellos figuran Alejandro Zambra (“Formas de volver a casa”), Oscar Hahn y otros autores (“Onomatopeya volumen IV lecturas de poesía”), María Olivia Monckeberg (“Karadima el señor de los infiernos”), Francisco Sagredo (“La Caída”), Sonia Montecino y Catalina Infante (“Aventuras y orígenes de los pájaros”). Lecturas de mitos chilenos para niños, niñas y jóvenes) por nombrar algunos de ellos, que serán parte del contingente literario que arribará a la fiesta de las letras en Ñuñoa.

Interesante será el Diálogo sobre el cronista José Miguel Varas, en el que participarán Cristina Varas, Darío Oses y José Leandro Urbina.

También el connotado compositor, pianista, director de orquesta y coros Vicente Bianchi participará de la feria y sostendrá un diálogo abierto con el público presente.

Este año como otra de las novedades, la Feria del Libro de Ñuñoa contará con la participación de un País Invitado de Honor, el que en esta oportunidad será República Dominicana, el cual desplegará todo el encanto centroamericano con su embajada cultural y la promesa de cautivar a toda la familia.

Los Huasos de Algarrobal interpretarán un variado repertorio navideño que promete no dejar indiferente a nadie.

La muestra cultural es gratuita y funcionará en horario continuado de lunes a viernes de 16:00 a 22:00 horas, y los días sábados y domingos de 11:00 a 22:00 horas.

La invitación es a venir, disfrutar y encantarse con el mundo de los libros, las actividades culturales y las miles de ofertas literarias que se ofrecerán al público.

Fecha: 7 al 18 de diciembre.

Horario:16:00 a 22:00 hrs. de lunes a viernes
11:30 a 22:00 horas los días sábado y domingo.

Lugar: Nuevo Boulevard de la Plaza Ñuñoa.

Entrada gratuita

Cuentacuento: “El Pirata carelata” el día del niño

Editorial Zig-Zag invita a toda la familia el sábado 8 de agosto a disfrutar del Cuentacuentos “El Pirata Carelata”, del libro “Cuentos con sal y sol” en librería Qué Leo del Patio Bellavista, a las 16 horas.

El evento es totalmente gratuito y habrán muchas sopresas para los más pequeños!

Dirección: Av. Bellavista 066, Providencia.

Nuevos libros para niños en la “Feria del libro”

 Libros infantiles

En la Feria del Libro de Santiago que se realiza en la Estación Mapocho, debutarán nuevos textos para niños.

Uno de ellos es “Antología de Poesía Infantil”, de Dorys Ceballos, sacado bajo el alero Editorial Zig-Zag.

 Hoy a las 17.30 es el lanzamiento del libro “Un viaje inesperado”, de Angélica Dossetti, editado también por Zig-Zag, en su colección “Delfín de color” (para niños desde 9 años).

Hoy, también, pero a las 16 horas se lazará la colección lectorcitos donde participan autores como Ana María Guiraldes, Alcia Morel y Saúl Schkolnik. El evento se realizará en la sala Camilo Mori.

Si quieres ir a la Feria. Estos son los datos esenciales. 

Cuándo: Del 31 de cotubre al 16 de noviembre.

Dónde: Estación Mapocho.

Precio y horario: Entrada general lunes a jueves $1.000 y viernes a domingo $2000. Horario de lunes a jueves de 12:00 a 22:00 hrs. y fin de semana de 11:00 a 22:00 hrs.

Nuestra sufrida experiencia en una biblioteca

 

El lunes anterior al primero de mayo era día hábil, pero mucha gente lo hizo sandwich.Los tres miembros de esta familia estabamos libres para gozar el día.Emprendimos el rumbo en busca de un lugar para ir a almorzar. La primera parada fue el Olan, buena comida peruana a cuadras de la casa. Pero lamentablemente no dejan entrar a niños porque decidieron dejarlas dependencias ”sólo para fumadores”. Y, aunque pusieron un par de mesas en la vereda, era imposible almorzar ahí porque gente las rondaba esperando el primer atisbo de que un comensal pagara la cuenta.El plan original era ir con Cariro a la Biblioteca de Santiago que tiene una espectacular sección para niños. La tía Betsa, que está en Francia, le había contado a Cariro que en ese país las bibliotecas tenían ludotecas (ellos le dicen ludoteque). Parece que en esta biblioteca había algo muy parecido a eso.Hicimos un “loco” y nos propusimos encontrar un lugar random para almorzar, que quedará en el camino y que se viera entrete. Así llegamos al Ocean Pacific, un restaurant que más parece museo marino. Precioso por dentro y con una comida de lujo. Aunque es un tanto caro, vale la pena.Con guatita llena, enfilamos a la Biblioteca Santiago en la calle Matucana. Ibamos doblando hacia sus estacionamientos subterraneos cuando una hoja blanca tamaño oficio nos detiene: Cerrado el lunes.¿Qué estará cerrado el lunes?, ¿La biblioteca o el estacionamiento?.Nos quedamos mirando hacia el recinto y vimos como un señor muy bien terneado le hacía gestos a un grupo de escolares que miraban desde la puerta de vidrio. Cuando los muchachos se devolvieron nos quedó claro qué es lo que estaba cerrado.Porfiados, empinamos por calle Portales rumbo a la Biblioteca Nacional. El objetivo era que Cariro conociera como funcionan las bibliotecas, ver si de verdad servía su carnet del Club de Memoriosa y, todo eso experimentarlo con una simple acción: pedir el libro “Perdí mi calcetín”, de Leslie Leppe, que Cariro debe leer para el colegio.Estacionados a cuadras de la biblioteca, caminamos hasta allá. Despúes de unas preguntas en informaciones encontramos la pequeña sala de prestamos a domicilio. Al parecer no hay una sala infantil, como en la Biblioteca Santiago.PARENTESISNosotros de vez en cuando vamos al Café Literario, al frente de la casa en Providencia, y es espectacular lleno de libros. No somos socios (hay que pagar una cuota anual), pero Cariro se puede sentar en unos sillones colorinches a leer el libro que le plazca. Generalmente son los Asterix. Esto no era igual.CIERRE PARENTESIS En la Biblioteca Nacional había un solitario caballero atendiendo los prestamos a domicilio. Al parecer estaba colapsado. Esperamos por paciencia como media hora para que nos atendiera, ya que había más gente pidiendo y devolviendo libros. Por mientras veíamos los estantes en busca de “Perdí mi calcetín”.Cuando nos atendió Cariro le mostró su carnet del Club de Memoriosa. Lo miró, frunció el ceño y nos dijo: si sirve para pedir libros, pero antes tengo que registrarlos en el sistema.Parecía lógico. Cualquiera puede pedir libros y no traerlos nunca más. Llenamos un formulario y él lo ingreso al sistema. Ahora pueden pedir libros, nos dijo.Le mostré los datos sobre “Perdí mi calcetín” que había sacado del computador que almacena el catalogo de la biblioteca. Lo miró y frunció el ceño.”Ese libro no está aquí”, dijo.¡Chupalla! ya llevabamos 45 minutos y no habíamos sacado nada. La experiencia para Cariro se estaba volviendo aburrida. Decir traumática es exagerado.Sólo los libros que estaban en esa sala se prestaban para la casa. Es decir, la Biblioteca más grande de Chile tiene una sección de prestamos a domicilio más chica que la que tenía mi escuelita Millaray, en Temuco. Y eso que era harto pobre.Le pregunté ¿Y dónde lo encontramos?”En la sección Chilena, en el segundo piso”, respondió. “Pero allá es sólo lectura en sala, los textos no son prestados para llevárselos a la casa”.”No importa”, le dije. “El libro es cortito así que lo puede leer en menos de media hora”.Frunció el ceño por tercera vez. “La  verdad es que en esa sala no pueden entrar niños”, se sinceró.Todo mal. Hasta ahí todo tenía una razón de ser. Pero esto era algo ilógico.”Por qué tener los dos únicos ejemplares de un libro orientado a niños de 6 ó 7 años en una sala donde no pueden entrar niños”.Me acordé de los jueguetes de Toy Story que los llevaban a un museo. Uno de esos juguetes estaba feliz porque iba a durar eternamente, nadie lo estropearía. Pero el juguete que sabía lo que era tener como dueño a un niño, que le dieran uso, sentirse útil y querido, renagaba de la idea.¡Qué utilidad más que la del coleccionista iba a tener guardar un libro en un lugar donde jamás iba a ser utilizado!EL señor me explicó que por ley se compran dos ejemplares de cada libro que sale en Chile. Y se van a la sección chilena donde no entran niños.Rompimos las reglas. Previa advertencia a Cariro de qué es un lugar de estudio, donde no se permite el ruido y la gente está concentrada, tomamos el ascensor para que los guardias no nos pararán en las escaleras.Llegamos y entramos. Sacamos la tarjeta de Memoriosa y emprendimos el rumbo al mesón. Llené la paleta a nombre de Cariro y mostré el carnet.¿Y su carnet de identidad?, me dijo una señora.Es que lo pide él, le dije tocándole la cabeza a Cariro y estirando su carnet de Memoriosa. “Él no tiene carnet”"Él no puede pedir. Tiene que ser más grande”, dijo la señora y comenzó a atender a otras personas.Abajo el caballero me dijo que los niños menores de 14 no podían pedir. Pero en el reglamento pulicado en unos paneles decía menores de 18. Osea que la restricción era más drástica.Lo bueno. Es que no nos echaron de la sala. Y Cariro se quedó con la mamá, sentado en un mesón. Tranquilito, hablando en susurros.Al final yo hice la papeleta a mi nombre. Pedí el libro y como era de esperar estaba intacto. Tengo 98% de certeza que Camilo era el primer niño en leerlo. Más allá del honor, Cariro tomó el ibro y en un dos por tres lo leyó en la sala y nos fuimos. En buca de un café para sentarnos a tomar once. Ya era tarde.Corolario:Días después mi señora llegó con el libro comprado desde una libería del centro.”Pero ¿cómo?”, le dije. “No podemos comprar cada libro que le pidan a Cariro. Además, para eso lo podemos llevar a la Biblioteca”.”Naah, allá es puros problemas”, me dijo. Y le pasó el libro a Cariro.